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Archive for 30/07/09

En Canarias estamos condenados a repetir los errores, a tropezar con las mismas piedras una y otra vez. Julio nos ha traído un episodio vinculado con nuestra prehistoria que debería entristecernos, por el que cualquiera con dos dedos de frente sentirá vergüenza ajena. Hemos vuelto a asistir a la batalla campal, ligada de manera indisoluble a los personalismos, a las antipatías y crípticos pasados de cada uno, que de manera recurrente mantienen un cierto número de arqueólogos canarios, que sin ser ni de lejos mayoría, acumulan a uno y otro lado buena parte del poder académico y del peso “intelectual” en nuestra tierra. En esencia, manejan el cotarro, informan, tramitan, recomiendan, asesoran, enseñan, dirigen tesis, excavaciones, publicaciones…vamos, que si hay un euro para investigar, publicar o exponer –que con frecuencia no lo hay- su asignación y disponibilidad depende en gran medida de ellos.

Mapa de rutas fenicias

Mapa de rutas fenicias

La controversia, con la estética de un drama, de un culebrón, más que con la de una discusión científica que termina trascendiendo a la opinión pública -en una tierra en la que afortunadamente la arqueología tiene cierto protagonismo en prensa- se ha centrado esta vez en el yacimiento de Teguise estudiado por Pablo Atoche y en el que según daos preliminares, se ha localizado un interesante emplazamiento obteniéndose una datación hacia el siglo X a.d.C. Por esas fechas, al parecer, lo únicos que podían andar navegando o aquellos que tenían mejor capacidad y mayores medios eran los fenicios, motivo por el que en principio se podía establecer una cierta conexión entre la datación, los fenicios y el yacimiento.

De momento no hay memoria, solo una nota de prensa, pero la clave está en que aviva el fuego de un debate académico que desde hace más de una década se mantiene abierto en Canarias, una discusión sobre el poblamiento y los motivos del mismos. Que duda cabe que estamos en una posición bastante cómoda. Conocemos a buena parte de los implicados en este debate y todos ellos nos parecen competentes, convencidos de sus argumentos, y algunos de ellos, nos parecen especialmente dotados de habilidades para convencer, para contagiar sus conclusiones. Les hemos podido entrevistar en reiteradas ocasiones, han hablado abiertamente de asuntos polémicos, y off the record hemos aprendido junto a ellos los entresijos, lo que se cuece entre las bambalinas de nuestra arqueología.

Relieve de embarcación fenicia

Relieve de embarcación fenicia

Pero personalmente estamos instalados en la protectora comodidad de quienes ejerce el periodismo, en este caso la opinión y la reflexión, sin ser parte del asunto, con distancia, sin que dependan nuestros garbanzos o nuestras calificaciones académicas de la derrota que tomen nuestras palabras. Eso nos da ventaja, nos brinda una perspectiva singular, y nos permite definir la situación, sin tapujos, cuando menos como vergonzosa. Hace años que el cisma es público, que universidades y museos no se hablan, que mutuamente no se invitan a sus actos, y que unos más que otros, ignoran las investigaciones de los otros. La guerra sigue abierta y mucho nos tememos que formándose en un ambiente tan hostil, las nuevas generaciones le darán continuidad.

Todo parece girar entre bereberes y pueblos fenopúnicos como colonizadores de esta tierra, entre navegación de fortuna o plan premeditado con fines comerciales, entre abrumadoras evidencia de una filiación poblacional bereber y un conjunto de elementos e indicios que apuntan a los fenopúnico. Hay una lucha aparente entre la comodidad y la seguridad de lo establecido, y el riesgo de lo nuevo, aunque también entre las pruebas y la reinterpretación de las pruebas. Las dataciones deberían de ser determinantes de algo, algo disonante pero no por ello ignorable, pero ¿son suficientes? ¿Las evaluamos o las cuestionamos? ¿Cuestionamos solo las disonancias o empezamos a cuestionarlo todo? ¿Hay un punto de confluencia? ¿Se pueden conciliar ambas propuestas? Tal vez sí, pero la oportunidad tiende a perderse, a diluirse.

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